Los Campbell 3: Raptado: Benditos secundarios

Los Campbell 3: Raptado: Benditos secundarios

Seguimos repasando la divertida serie de uno de nuestros artistas más respetados. Hablamos, por supuesto, de José Luis Munuera y su familia pirata.

Un tercer tomo en donde descubrimos que le ocurrió al padre de Ítaca y Génova, a la vez que el autor saca pecho con los personajes secundarios.

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Roba viñetas

Si ya en el tomo dos hablábamos del personaje de Carapepino, esta tercera entrega sirve para confirmar que estamos ante el gran personaje de la serie, salvo sorpresa en próximas entregas. Un ejemplo de la riqueza del universo “Campbell”, ya que en cada secuencia en la que Carapepino y Haggins hacen acto de presencia, uno se olvida de la familia protagonista y no tiene prisa por volver a ellos. El problema de esta sensación es que se puede llegar a quemar a un personaje demasiado rápido, ya que no todos los secundarios funcionan de igual manera al ser protagonistas. por suerte, Munuera es consciente de ello y sigue combinando las distintas tramas de forma efectiva. Deja el espacio suficiente para que se luzcan, pero sin abusar demasiado de ellos y jugando con el espacio para que la historia avance en todos los frentes.

En ese sentido, se sigue haciendo hincapié en el pasado de los personajes, tanto en el descubrimiento del gran pirata Morgan, como en la infancia de los hermanos protagonistas. Así, vemos esas dos etapas que ayudan a que vayamos entendiendo el distanciamiento entre Campbell e Inferno, gracias a pequeños gestos que nos muestra el autor, tanto en la escena de la rebelión a bordo (esa mínima expresión del malvado hermano) como en el flashback de sus entrenamientos para ser piratas legendarios (el esfuerzo por triunfar). Son pequeños esbozos, pero suficientes para que seamos conscientes de la importancia de los hechos pasados, para entender la situación actual.

Por último, la escena en la cueva combina los dos elementos que reinan en la serie. Diversión y aventura, sin miedo a mostrar el lado menos amable de la vida elegida por todos los personajes. Unas secuencias que sacan una sonrisa (el momento “secretos”) y que sirven para establecer un punto de partida para próximas entregas que prometen ser convulsas.

Climatología

Ya hemos hablado en los dos tomos anteriores del excelente trabajo de Munuera y del colorista Sedyas, así que en este tercer álbum me gustaría señalar el buen uso de la climatología en las viñetas.

Ya sea con los oleajes del océano o las lluvias, el equipo creativo logra que la humedad entre en nuestros cuerpos y que nuestros ojos observen un verdadero movimiento en los barcos.

Conclusión

Una tercera entrega que cede el protagonismo a una de las parejas más divertidas del mercado actual, como son Carapepino y Haggins.

La serie de José Luis Munuera va mucho más allá de sus protagonistas y demuestra que no hay personajes pequeños o grandes. Estamos ante un autor que cuida a todos los seres de sus cómics como si fueran únicos.

Iskander López