Camelot 3000: Fusión a medio gas

Camelot 3000: Fusión a medio gas

Repasamos la versión que realizó Mike W. Barr, junto con el artista Brian Bolland, del mítico Rey Arturo. La diferencia con otras propuestas es que se encuentra ambientada en el futuro y, más allá de la trama – ya por todos conocida – destacando precisamente por los distintos diseños.

La edición recoge bocetos inéditos. Publica ECC. 

Efectismo

El problema con recuperar clásicos es que te enfrentas a una historia y a un guion que son difícilmente superables, por lo que no queda otro remedio que presentarlos de alguna forma que llame la atención y eso es precisamente lo que nos encontramos aquí.

La idea de Barr de darle un aspecto más llamativo funciona solo en parte, ya que rodear a una historia compleja  de más aspectos estrafalarios (véase una invasión extraterrestre) no suele traer nada bueno. El motivo de ello, es que se puede desviar la atención de lo que de verdad importa, como son los personajes y la dinámica que tienen entre ellos. Otro problema es que a pesar de que se ambiente en el futuro, el autor repite todos los esquemas de la original, así que no va más allá, ni tampoco pretende profundizar en los protagonistas y aportar algo nuevo a la mitología. Ni siquiera los elementos sexuales llegan a producir nada vital en la historia.

Dicho lo anterior, cabe destacar que las personalidades de cada miembro de la mesa redonda se encuentra perfectamente diseñadas, al mantenerse los roles previos y al repetir los mismos conflictos, o al menos en su mayoría, tampoco hay muchas sorpresas al respecto. Uno puede ver a los personajes y sus reacciones son las naturales y las que todo el mundo espera de ellos, por lo que la sorpresa no es un elemento primordial de la trama, salvo algunas transformaciones que ayudan a potenciar la psicología de los soldados menos conocidos. Precisamente, dicho detalle es lo más destacable del tomo, ya que las distintas adaptaciones se han centrado en Arturo y Lancelot, pero no dedicaban el tiempo suficiente a sus compañeros de aventuras, por lo que se agradece el esfuerzo de Barr por darles voz propia y sus propios arcos argumentales.

Fusionando universos

Después de lo comentado anteriormente, no es de extrañar que la clave de la trama radique en los lápices de Bolland. Su acierto al fusionar los elementos clásicos con un futuro caótico, en donde la tecnología ha reducido los valores clásicos a un cuento de hadas. De ahí que el regreso del Rey Arturo suponga una vuelta a los orígenes dentro de un mundo donde lo superficial o lo “asombroso” predomina.

Destacar también su capacidad para situar a todos los personajes en una misma viñeta, sin que se estorben entre ellos y sin olvidar que el lector pueda apreciar cada uno de los movimientos.

Imposible no hablar del excelente trabajo de Tatjana Wood, dando coherencia a la fusión de estilos y ayudando a que uno siga el viaje emocional de los personajes, aportando una claridad en los primeros números y llevándonos a la oscuridad de las últimas partes del relato.

Conclusión

Curiosa aportación a la leyenda del Rey Arturo, pero que, salvo el enfrentamiento con los extraterrestres, no logra añadir un plus a lo ya conocido, salvo por la importancia que da a los secundarios.

Mucho efectismo, pero sin dejar un reposo más allá de la primera lectura.

Iskander López