Érase una vez dos princesas: Chicas unidas

Érase una vez dos princesas: Chicas unidas

Volvemos con una de nuestras autoras favoritas, Katie O`Neill, ya que después de “La Sociedad de los Dragones de Té” y “Bahía Acuicornio” (tenéis las reseñas pinchando aquí) nos vuelve a presentar una historia que se adapta a los nuevos tiempos. Después de recordarnos la importancia de nuestros mayores y del ecologismo, le llega el turno al feminismo y la homosexualidad.

Tenéis el cómic pinchando aquí.

Valentía

Si nos leéis habitualmente, sabéis que las reseñas de esta autora no pueden ser muy exhaustivas debido a que sus cómics son de lectura muy ágil (su público es el infantil) y las tramas tienen una pequeña presentación de personajes, luego llega el conflicto (que no suele ser muy intenso) y la resolución final. Así que está no será muy diferente, ya que resulta incluso más sencilla que las anteriores.

La autora aporta un nuevo giro a los cuentos clásicos, nada rompedor por otra parte ya que desde la animación ya hace tiempo que se han roto los esquemas clásicos, al situar a dos chicas como protagonistas y sin que ninguna busque al típico príncipe.

Un guion que busca concienciar a los más pequeños en la diversidad, en la igualdad para todo tipo de trabajos y en la necesidad vital de ser tú mismo. Que las presiones familiares o de la sociedad no te obliguen a ser aquello que no quieras ser y que tengas el valor de buscarlo, ya que de esa forma puedes desarrollarte y ser feliz.

Quizás le falta algo más de conflicto para poder tener más atractivo a un público algo más mayor (y no me refiero a los adultos). Las películas más infantiles presentan mayores desafíos a sus héroes y Katie apuesta por una villana casi inexistente, en donde la lucha es más oral que física. No pasa nada por mostrar un mayor peligro o situar a las protagonistas contra las cuerdas. El mensaje entra igual, la narrativa no se ve afectada – incluso ayudaría – y los lectores recibirán un mayor aliciente.

Fiel a su estilo

En el apartado visual no se nota ningún cambio respecto a las anteriores obras, así poco se puede analizar.

Personajes estilizados, buena ambientación, diseños clásicos y un color muy llamativo para los más peques.

Conclusión

Una obra fiel al estilo de su creadora. Ligera, bien dibujada y con un mensaje social del siglo XXI.

Eso sí, sería necesario que no tuviera reparos en meter algo más de conflicto o de “complejidad” a sus historias. Hasta los más pequeños son capaces de interesarse por una trama con algo más de chicha.

Por lo demás, la misma calidad de siempre.

Iskander López