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Apolo: La belleza del espacio

Apolo: La belleza del espacio

Ahora que hemos disfrutado de los eventos para celebrar el 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna, vamos a repasar el cómic que ha sido editado recientemente en nuestro país de la mano de Norma Editorial.

Sus responsables son Matt Fitch y Chris Baker, al guion, junto con el dibujante Mike Collins.

Expectativas

Si uno observa el gancho publicitario que utiliza Norma, nos habla de un cómic que huye de las leyendas, los rumores y cotilleos para ofrecernos - según ellos - una historia fiel a los hechos y sin especulaciones.... Una pena que una vez que uno ha leído el cómic se de cuenta de que más allá de la excelente documentación, los autores han aprovechado para introducir cierta ideología y comparaciones que nada tienen que ver con los astronautas o la hazaña en sí, sino más bien con lanzar una crítica a Estados Unidos mezclando temas que no están relacionados.

En primer lugar, hablemos de los aspectos positivos. Los guionistas Fitch y Baker han estudiado a fondo el tema y han tenido acceso a las grabaciones originales de la misión para poder situar al lector dentro de la nave espacial y sentirse parte de la tripulación. Sus conversaciones, las comunicaciones con la tierra, su forma de actuar... Todo hace que uno sienta que es real lo que esta leyendo, ayudando a los que no hayan leído mucho sobre el tema a tener una visión más amplia de la aventura más importante de la historia de la humanidad. Además, captan bien la obsesión de Nixon por ser recordado, aunque dejan mucho de lado la personalidad de Aldrin (hay algún pequeño detalle en un diálogo pero muy en la superficie. Hay que recordar que el tío no soportaba la preferencia por Armstrong pero es que en la NASA pocos le aguantaban su obsesión por destacar por encima del resto), ayudando a entender algunas personalidades que rodearon a los astronautas y todo lo que estaba en juego.

Por desgracia, ahí acaba lo bueno. Los autores sienten la necesidad de introducir cierta ideología y empezar a mezclar la misión de la NASA con la comunidad Hippie (introduciendo un personaje de ensoñación que no aporta nada al relato) y, en especial, con la guerra de Vietnam. Cierto que son momentos en paralelo pero hay un momento al final del cómic, sin desvelar gran cosa, que intenta mezclar los dos acontecimientos de una forma vaga y de manera muy superficial. La guerra de Vietnam es un hecho que también merece un tratamiento en profundidad (y con objetividad, ya que pocas veces se habla de la financiación por parte de China y Rusia en el conflicto) y dejarlo tal y como indica este cómic, transmite una idea de populismo preocupante para unos autores que, en todo lo relacionado con el viaje a la luna, han demostrado seriedad e interés en la documentación. Es en ese momento cuando todo el alunizaje pierde toda su fuerza y el cómic intenta ser algo que en en ningún momento consigue.

El espacio

Gracias a los Dioses del cómic, la obra cuenta con el artista Mike Collins que logra (hasta en las ensoñaciones poco acertadas) que uno sienta la majestuosidad del espacio, la soledad de Collins (el astronauta que se quedó en el Columbia hasta que sus compañeros regresaron de la luna) y la belleza de las vistas que disfrutaron estos tres héroes.

Los colores, la amplitud de los planos y los detalles en todo lo que al material de la NASA se refiere, hace que la experiencia visual sea de lo mejor en las estanterías actuales y una de las mejores recreaciones del espacio real que podamos ver.

Conclusión

Un cómic que prometía centrarse en los hechos pero que intenta ser una análisis político-social y crítica a Estados Unidos, lo que provoca que su guion mezcle temas sin la profundidad suficiente. En consecuencia, el tema del espacio pierde protagonismo debido a un guion que abarca más de lo que sabe o quiere contar.

Eso sí, visualmente es una maravilla.

En definitiva, para curiosos del evento histórico pero no para los que hayan leído en profundidad sobre el tema. Para un acercamiento realista y sin dobles lecturas, les recomiendo el documental del mismo nombre estrenado recientemente en nuestro país.

Iskander López