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La guerra de Alan: El otro lado de la guerra

La guerra de Alan: El otro lado de la guerra

Ahora que acabamos de rendir tributo a los héroes del desembarco de Normandía, os acercamos a una historia de esos soldados que fueron al continente... Aunque su historia se aleja de otros relatos bélicos.

La historia de Alan Ingram Cope son mostrados por el prestigioso artista francés Emmanuel Guibert.

Publica Salamandra Graphic y tenéis la sobras del autor pinchando aquí.

Otro punto de vista

Lo primero que hay que indicar que aquí vamos a encontrar un relato que no suele verse en las producciones cinematográficas, a excepción de la película dirigida por Sam Mendes "Jarhead: El infierno nos espera" en donde también se contaba una historia sobre un conflicto bélico pero sin disparos, ni escenas de combate, o en libros sobre la historia de cualquier conflicto del siglo XX. En sus páginas descubriremos a los soldados que vivieron el conflicto desde un punto de vista más alejado del frente, entendiendo frente como enfrentamientos directos en el interior del continente

El autor francés juega con las técnicas del cómic y de la literatura, ya que en muchos momentos no narra la historia a través de los personajes de forma directa sino que utiliza el recurso de la narración más clásica, un texto amplio que acompaña a cada viñeta, para contarnos el momento que está viviendo su protagonista. El problema viene que al no ser una historia con dinamismo, en la propia experiencia del protagonista, y debido al volumen de la misma (una trilogía, para un servidor, siempre es mejor leerla de forma separada) no hace sino ralentizar aún más la historia y detenerse en aspectos que son una repetición de otras situaciones. Bien es cierto que son los acontecimientos vividos por el joven Alan, pero a la hora de contar una historia y trasladarla al público, yo soy de los que opinan que hay buscar los momentos que mejor definan al protagonista y, a la vez, los que mantengan viva la narración. Aspectos que aquí no he encontrado y que no han conseguido que mantenga el interés por los acontecimientos una vez que el conflicto no variaba.

Por otro lado, tenemos una serie de acontecimientos que demuestran el nivel de las conversaciones entre autor y protagonista ya que los detalles, los personajes, diálogos y comportamientos de cada secundario son auténticos e incluso mencionan el tema de la homosexualidad entre los soldados. Donde más se nota este apartado es, sin duda, en la partes relativas a la vida privada de Alan post-Segunda Guerra Mundial. Una vida donde busca reencontrarse y en donde conoce los lugares y personas que serán fundamentales hasta el día de su muerte. Cierto es que aquí la historia ya no supone una novedad, en contraposición con su visión de la guerra, pero es necesaria para conocer a la persona.

Blanco y negro

Con un tono en blanco y negro que nos hace recordar a tiempos más clásicos, le permite a uno sumergirse en la época en que se narra la historia, pero que en los tomos que tratan su vida posterior, ya en familia, el color va apareciendo para transmitir su estado emocional (Martha y Alan).

Aunque como ya hemos apuntado, el formato en blanco y negro también tiene un factor negativo y es que no ayuda a que el espectador sienta estímulos que le hagan avanzar cuando la narrativa cae en un excesivo reposo.

Conclusión

Una historia interesante que nos enseña la vida de un soldado que no llegó a vivir grandes batallas, aportando una visión diferente del conflicto y, por lo tanto, ofreciendo a los amantes de la historia una visión algo olvidada de aquellos jóvenes que fueron a luchar a Europa.

Algo más de ritmo y recortar momentos que no aportan información relevante para la historia, ayudaría a que uno conecte mejor con los personajes y sus actos.

Iskander López