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Los Inombrables: Ciclo Cero Jetas con estilo

Los Inombrables: Ciclo Cero Jetas con estilo

Los Innombrables: Ciclo Cero

Seguimos repasando novedades Dibbuks y en esta ocasión, estrenamos nueva serie. “Los Innombrables” obra de Didier Conrad y Yann Lepnnetier.

El cómic nos habla de un grupo de jetas que tanto en el ejército, como fuera de él, dan una lección sobre cómo salirse con la suya, sin asumir las consecuencias.

Verborrea

Lo primero que destaca del guion de Yann es un exceso de diálogo por parte de sus personajes que no acaba de funcionar del todo. Hay que tener en cuenta que cada página se divide en 10-12 viñetas y en cada una tenemos chistes, réplicas o acciones que buscan la sonrisa del lector. En ese sentido, la primera parte se divide en el combate en la base y la investigación criminal en la ciudad.

En la trama militar es donde más se nota la dificultad de sacar una sonrisa en cada viñeta. Demasiados personajes y cada uno debe tener su gran réplica, por lo que la lectura a veces se hace pesada, dando sensación que muchas escenas podían haberse eliminado sin perjudicar a la narración de la historia, pero aliviando la carga humorística. Con ello, el lector iría en un in crecendo de gags que culminarían en la escena del combate, provocando una sensación positiva y refrescante.

En cambio, cuando la acción se traslada a la ciudad, los personajes se reducen y los escenarios se multiplican, lo que provoca distintos elementos con los que buscar el golpe humorístico y la ironía (atentos al agente encargado del asesinato). Además, al mover a los personajes a lo largo de la ciudad, potencia la fluidez narrativa y la lectura se vuelve más amena. Lo mismo ocurre con la última historia del tomo, ya que la selva ayuda a mover a los personajes sobre el escenario, avanzando la resolución mientras distintos personajes y amenazas van surgiendo (excelente visión de los soldados).

En cuanto al diseño de los personajes, el grupo funciona tan bien en solitario, que pocos secundarios logran hacerles sombra. Al diseñar las distintas personalidades y llevarlos al extremo de la brutalidad (pocas veces se ha visto unos protagonistas tan mal educados, irreverentes y egoístas)

La clave de los gestos

El trabajo de Conrad se basa en potenciar la expresividad de los personajes, ampliando cada músculo de su cuerpo, para lograr esa reacción exagerada que ayude a potenciar esa faceta cómica.

La forma de forzar esos gestos, ayuda a la sensación de parodia y por otro lado, permite conectar con los protagonistas, ya que su comportamiento llega a ser desesperante en muchos momentos. De ahí el talento del artista para que con solo observar la posición de los hombros, la postura ante una bronca o la forma de caminar, la escena hable por ella misma, rindiendo homenaje a la época dorada del cine mudo

Por último, destacar los escenarios elegidos, llenos de detalles que ayudan a que la trama avance y teniendo en cuenta el tono cómico de la obra, se convierten en un elemento fundamental. Ya sea una base militar, NY o una remota selva, el lector se introduce en ellos y vivir las tramas como si estuviera en ellas, gracias al cuidado de sus fondos y de los objetos. 

 Conclusión

Un cómic que pide paciencia al lector, ya que tiene un comienzo que no acaba de romper, pero una vez sus personajes tienen más movilidad la trama gana en ritmo, dejando una sensación final agradable. 

Esperemos que en el segundo tomo se reduzcan algunas viñetas y se dejen los gags más ingeniosos, eliminando aquellos que solo ralentizan la lectura. 

Iskander López