Life Zero: Acertado acercamiento al género

Life Zero: Acertado acercamiento al género

Los artistas italianos Stefano Vietti y Marco Checceheto nos traen un sueño personal convertido en realidad. Ambos querían acercarse al género zombie y tenían una idea clara. Una mezcla entre la tensión de “La noche de los muertos vivientes” y la acción de la nueva era “Made in Resident Evil”.

Una historia que mantiene un ritmo acelerado y que guarda más de una sorpresa.

Tenéis el cómic aquí

Decisiones

Lo interesante de la presente obra no es el escenario elegido (visto en los distintos videojuegos) ni algunos personajes (La referencia a “Soy Leyenda”) sino las decisiones que se van tomando a lo largo de toda la trama.

Vietti tiene las ideas claras y, dentro de un mundo apocalíptico, decide dotar a sus personajes de comportamientos propios de sus conductas, ya sean militares o civiles. En las páginas del presente cómic no hay tiempo para las valoraciones morales, ni para frases épicas en el último momento, ni grandes gestos heroicos que buscan el quedar bien por quedar bien. Aquí nos encontramos con soldados que actúan como tales, que entienden perfectamente la situación a la que se enfrentan, pero sin olvidarnos de mostrar su vulnerabilidad cuando es necesario. Con todo ello, el lector no deja de sorprenderse por alguna de las decisiones que toman y el autor pretende, dentro del género, mostrar que las cosas no siempre son como pensamos, ni que la solución aparece por arte de magia.

Más allá del misterio sobre la causa del virus, la verdad es que se dejan algunos interrogantes que no sabemos si tendrán respuesta en próximos capítulos  – en principio, no está pensado para tener una continuación –, los autores pretenden explorar el dolor físico y, en especial, el dolor psicológico que se genera en una situación de riesgo extremo y de pérdida de esperanza. Cuando diseñas un escenario apocalíptico y cargas los mismos con una atmósfera asfixiante y desoladora, es conveniente que los personajes que se mueven en él transmitan ese clima y reaccionen al mismo nivel. No solo es un combate contra los “zombies” (aquí son meros secundarios) sino que estamos ante una lucha contra las circunstancias. ¿Cabe la esperanza en momentos de terror? ¿Es posible luchar contra el sistema? ¿No es más importante preocuparse de los tuyos y que otros se encarguen de salvar el mundo?

No conviene contar mucho de la trama, así que destacamos que las partes dedicadas a la ciencia o a los estamentos gubernamentales se encuentran narradas de forma opaca, sin querer entrar a fondo en los entresijos, logrando que las dudas de los personajes sean también la de los espectadores. Sentimos rabia con sus acciones, nos preguntamos el porqué de algunos acontecimientos, mientras asistimos a un enfoque distinto del género.

Ambiente

El trabajo de Marco Checchetto, junto con el color de Andrés Mossa, logra que uno entre enseguida en la propuesta. Una ambientación gris y fría, sin rastro de colores vivos, en donde se siente el terror y la sensación de asistir a una batalla suicida, sin esperanza de que sirva para algo.

Los enfrentamientos son mostrados de forma cruda, sin alargarlos en el tiempo y con las consecuencias propias de los mismos. Con ello, la narración se vuelve ágil y sin tiempo para detenerse. De ahí que el cómic se lea de principio a fin del tirón.

Conclusión

Para un lector, como yo, que no se siente atraído por la temática zombie, el presente cómic es toda una sorpresa.

Una acción directa, un ambiente deprimente y unos personajes que se mueven por sus escenarios con sentido y mostrando comportamientos propios de la situación.

Se merece una oportunidad entre tantas novedades.

Iskander López